Durante siglos, numerosos Gobiernos y capas altas de la sociedad han intentado evitar el acceso de los ciudadanos a la información y la cultura para poder modelar al “populacho” a su gusto y conveniencia. Censura en medios de comunicación, represalias a intelectuales o manipulación de datos históricos y culturales, muy especialmente de los impartidos dentro de las aulas, han sido solo algunas de las practicas comunes para calmar los ánimos de la población. Tienen miedo porque las revoluciones ya les han demostrado que cuando el pueblo es guiado por ideas de libertad, tiene las de ganar. (más…)