En Bruselas se ven a menudo patochadas, demasiadas diría yo. Una de esas patochadas es la incesante pelea por demostrar quién es el más ecológico cuando todos saben que ninguno se aproximan en lo mas mínimo a eso que están contando. El Banco Mundial ha sido el último en querer hacer prueba de ecologismo y la semana pasada reunió a representantes de la sociedad civil para pedirnos consejo sobre su estrategia 2010-2020 contra el cambio climático. Al inicio de la reunión, una investigadora del Banco Mundial explicó qué se había hecho durante los diez años precedentes y qué se busca con la nueva estrategia. Eva Joly, una de las lenguas más mordaces del Parlamento Europeo, le paró los pies. “Me parece muy bien todo lo que esta contando”, le dijo, “pero a mi lo que me sirve son los actos y los actos dicen que el Banco Mundial financia actividades altamente contaminantes, como la planta de celulosa que se encuentra entre Argentina y Uruguay”. (más…)

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